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El feudalismo

Pirámide feudal

Fue una forma de organización política, económica y social típica de la alta Edad Media, que comenzó a gestarse con la caída del Imperio Romano de occidente a manos de los pueblos bárbaros de origen germánico.
 El feudalismo puede entenderse como la ruptura de las estructuras del poder de la edad Antigua, en un sistema de fragmentación de tierras en el cual el señor es juez, administrador y jefe militar, respondiendo solo ante el monarca.
El señor y el vasallo eran hombres libres, (era un contrato sinalagmático, entre iguales), por lo que  no debe ser confundido con el régimen señorial, contemporáneo de aquel, que regulaba las relaciones entre el señor y sus campesinos.
El feudalismo unía la posesión de tierras con la prestación política y militar, con el propósito de preservar a la Europa medieval de su desintegración en reinos independientes tras el hundimiento del imperio de Carlomagno en el siglo IX.

Esta etapa histórica estuvo caracterizada por la inseguridad, lo que motivó que el rey cediera parte de su poder a los nobles, otorgándoles tierras para su administración a cambio de seguridad. La nobleza,  entregaba parte de estos territorios a campesinos, que podían cederlos a su vez. Así se formó una cadena de vasallaje y subvasallaje en la cual los que entregaban tierras se convertían en señores feudales y los que las recibían en vasallos. El rey era la cima de la pirámide siendo “señor de todos y vasallo de nadie”.
 Ceremonia de homenaje en presencia de un escribano

Entre señor y vasallo se realizaba una ceremonia desarrollada en la torre del castillo y conocida como homenaje  mediante la cual realizaban un juramento donde se establecían sus derechos y deberes recíprocos ( el vasallo de rodillas, despojado de sus armas,  juntaba las manos como prueba de sometimiento y el señor lo levantaba al sellar el pacto). El vasallo recibía tierras, elementos de trabajo, caballos, protección y seguridad a cambio de trabajar las tierras y acompañar al señor en las guerras y contiendas. Era una economía de subsistencia, basada en la producción de alimentos, sin que existiera actividad comercial.

Viñateros podando, 1180

La ropa se confeccionaba con cuero y lana y los escasos productos elaborados lo eran de modo artesanal.
La cadena, bastante extensa, terminaba con los siervos de la gleba, personas que si bien no eran esclavos, no podían abandonar las tierras y se vendían con ellas.
La iglesia católica consiguió durante este periodo un inmenso poder, ya que era lo único que tenían en común los diferentes reinos, gobernados por señores diferentes, que imponían las normas de sus territorio con un poder casi infinito otorgado por la divinidad. En las tierras de la iglesia los obispos o abades eran señores feudales, que administraban justicia y cobraban impuestos, con los cuales obtenían incontables riquezas.

La construcción típica de la época fue el castillo, lugar fortificado, donde vivía el señor. En principio surgió como construcción de madera, transformándose con el tiempo en  construcciones de piedra situadas sobre elevaciones del terreno, con muros de hasta nueve metros de espesor. La población se radicaba en torno al castillo y en el buscaba refugio en caso de ataque. El lugar mas seguro era la torre principal, en ella residía el señor feudal con su familia.
Caballero feudal
Una peculiaridad de esta época consistía en la figura de los caballeros, que prestaban servicio militar a su señor, pero no eran vasallos. Tenían que completar un adiestramiento muy duro, que comenzaba a edad temprana. A los ocho años los aspirantes se instalaban en el castillo y aprendían modales y el manejo de las armas. A los quince se convertían en ayudantes de caballero y una vez demostrada su valía, juraban defender al débil y a la fe cristiana al ser armados caballeros. Luego recibían
 una espada, una cota de malla y unas espuelas. La espiritualidad era el marco dominante durante la instrucción de los aspirantes. El grado de caballero era un honor alcanzado por muy pocos y un anhelo para los jóvenes de cierta posición social.

A partir del siglo XIII, la mejora de las técnicas agrícolas y el incremento del comercio, hizo que la burguesía presionara para abrir los espacios cerrados de las urbes, reducir los peajes y lograr garantizar formas de comercio seguro, además de centralizar la justicia para igualar las normas en amplios territorios que les permitiera realizar su trabajo con garantías  de que quien vulnerase las normas sería castigado con igual dureza en todos ellos.
Segando el heno,1170
Las ciudades que abrían sus puertas al comercio, incrementaban la  riqueza tanto del señor como  de la población, por lo cual con reticencia pero sin pausa, el modelo feudal se fue diluyendo. Las alianzas entre señores eran mas comunes, pero no para la guerra si no para permitir el desarrollo económico de sus comarcas, siendo el rey el elemento aglutinador. El feudalismo alcanzó su punto culminante en el siglo XIII y a partir de ahí fue decayendo paulatinamente.
El subenfeudamiento llegó a tal punto que los señores tuvieron problemas para obtener las prestaciones que deberían recibir. Los vasallos preferían realizar pagos en metálico (Scutagium), a cambio de la ayuda militar debida. Los señores acabaron, también, por preferir el dinero, lo que les permitía reclutar tropas profesionales, mejor entrenadas y mas disciplinadas que los campesinos. Además el resurgimiento de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y la pica, determinaron que la caballería no fuera un valor decisivo para la guerra.
La decadencia del feudalismo se acentuó en los siglos XIV y XV.

Campesinos trillando, siglo XIV


 Bibl: Anderson, Perry: Transiciones de la Antigüedad al Feudalismo

Bloch, Marc: La sociedad feudal.